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Consideraciones a la hora de elegir un portátil

Su resistencia, su autonomía, su conectividad, su capacidad para manejar gráficos... hay muchos factores a valorar antes de adquirir una computadora portátil.

A la hora de adquirir una computadora portátil, independientemente de la marca del fabricante, hay que valorar una serie de características para poder comparar modelos con conocimiento de causa, y acabar eligiendo el que más se amolda a nuestras necesidades.

Dimensiones y peso
En cualquier dispositivo portátil, lo que pese y lo que mida es obviamente un elemento a tener en cuenta. Hay equipos ultraligeros de menos de dos kilogramos de peso y máquinas de cinco o seis kilos para aquellos a quienes les importe menos este factor. También la robustez o fragilidad del equipo es importante dependiendo del uso que se le vaya a dar. No es una regla fija, pero normalmente, a menor peso y dimensiones, menor resistencia. Claro que siempre hay disponibles en el mercado maletines especiales para poder darles mala vida con mayores garantías.

Autonomía
Se trata de las horas que puede operar el portátil tirando de batería. Es un elemento a tener muy en cuenta en máquinas que vayan a emplearse con frecuencia sin estar conectadas a una fuente de alimentación. Está muy relacionada con el microprocesador, ya que normalmente es el elemento que más energía consume. El micro Intel Centrino, diseñado especialmente para optimizar el rendimiento de los portátiles, supuso una revolución en este sentido. Lo más razonable es una autonomía de dos horas en adelante.

Equipamiento
Al igual que en los PCs de mesa, hay que valorar la capacidad de disco duro, el tipo y potencia del microprocesador, la memoria interna, y las características de las tarjetas gráficas y de sonido. Luego hay otra guarnición que puede acompañarles y también hay que estudiar, como los reproductores y grabadores de DVD, las webcams integradas...

Conectividad
Contar con un adaptador WiFi, para acceder a Internet sin cables, y BlueTooth, para comunicarse con el número cada vez mayor de periféricos y dispositivos móviles que lo emplean. También es importante que disponga de tarjeta de red integrada, módem, y de un número razonable de puertos USB (tres o más) e incluso FireWire.

Pantalla
Al igual que en a la hora de comprar una computadora de sobremesa en la que se va a trabajar muchas horas es importante adquirir un buen monitor que no canse la vista y sea lo bastante grande para el trabajo que vamos a realizar (un diseñador gráfico, alguien que trabaje con planos, por ejemplo, necesitarán un monitor de dimensiones respetables), también la pantalla TFT del portátil es un elemento a tener muy en cuenta si vamos a pasar una parte importante del día mirándola. Una buena resolución —la resolución estándar de un equipo portátil es de 1024x768, aunque las hay superiores— y, si es posible, unas 17 pulgadas, es lo más aconsejable en este supuesto. Conviene recordar que los portátiles sacan más provecho a las pulgadas que los monitores normales.


Software
Muchos portátiles incluyen como reclamo distintos programas, preinstalados o no, que pueden resultar atractivos: determinados sistemas operativos, software de tratamiento de imágenes, antivirus...

Atractivo
El diseño y el color de un portátil pueden resultar un elemento decisorio, aunque sobra decir que no es lo más importante.

Precio
No por colocarlo en último lugar es, ni mucho menos, el factor menos importante. En cuanto comparemos un poco varias máquinas pronto comprenderemos en cuales se da la mejor relación calidad precio. Las marcas de reconocido prestigio, como HP o Sony, siempre serán más caras. A cambio suelen ofrecer mayores garantías y una mejor asistencia técnica.

¿Qué necesito?

Obviamente, una vez se conocen las distintas características hay que meditar cuáles nos interesan y que otras son prescindibles en función del uso que le vayamos a dar a la máquina.

Si va a ser un portátil al que le vayamos a dar mucho trote, por ejemplo visitando obras continuamente y debiendo usarlo a menudo a la intemperie, su resistencia será fundamental. Si pretendemos jugar con él, la potencia gráfica será imprescindible, mientras que no será un factor elemental si únicamente se va a emplear para acceder a Internet y manejar programas ofimáticos.

Conocer las propias necesidades es el mejor camino para acertar siempre que se adquiere una computadora de sobremesa, algo que también es aplicable a una portátil. Y además de nuestras necesidades, hay que pensar en nuestras limitaciones. Evidentemente, la principal es el dinero que estamos dispuestos o nos podemos permitir desembolsar.

Una última consideración

Las computadoras portátiles son más caras (aunque su precio se ha reducido mucho en los últimos tiempos), frágiles y engorrosas de ampliar que una computadora de sobremesa. Su principal ventaja, obviamente, radica en su portabilidad. Para algunas personas son herramientas absolutamente imprescindibles por este motivo. Medite bien si efectivamente es su caso y le merece la pena adquirir un portátil o si, por el contrario puede apañarse con un PC convencional. En determinadas situaciones, incluso adquirir dos ordenadores de sobremesa resultará más rentable a la larga que comprar un portátil.